
Este local, nunca se ha distinguido por la calidad de sus productos, pero digamos que estos han sido siempre de una calidad standar. Decorado con poco mas que un barril de madera y algún cartel publicitario tipo Coca cola o Aguila Amstel.
Su éxito, mas que nada en estudiantes y jóvenes en general con paga semanal modesta tirando a reducida, radica en que con cada consumicion ponen tapa a elegir. Cosa que esta muy de moda últimamente por los bares de la zona.
Este bar, siendo un bar corriente, el pasado mayo cambio de dueños. Nosotros, que por temas laborales, lo hemos un poco abandonado el pasado año, volvimos después de las vacaciones que se toma el local en verano.
Por estas fechas ya estábamos al corriente del cambio de dueños, pero nunca nos imaginamos que el cambio llegaría a tal extremo.
El producto estrella de la casa es la Sidra, no tenían ni sabían cuando iban a tener, tiempo después volvimos y seguían sin tener, al no tener sidra no tenían por ejemplo uno de los platos mas demandados de la carta que son los "chorizos a la sidra". Que en una Sidrería no haya sidra... ya es un punto menos a su favor, tampoco tenían patatas asadas, que es una de las tapas mas demandas, ni cabrales, ni salsa mojo-picón. La carta del Santa Barbara nunca ha sido muy amplia, pero he de aclarar que, en los muchos años que llevo yendo a este local, los canapés de cabrales, las patatas asadas, los montaditos con mojo-picón y la sidra son lo mas apetecible de esta.
Pues sin nuestras tapas favoritas nos conformamos con pedir tres montaditos de lomo. Después de casi 10 minutos el camarero vino a tomarnos nota, pero una nota muy grande, estuvo escribiendo casi un minuto "3 montaditos de lomo". Si dices un minuto no suena a mucho, pero cronometrate y escribe en un papel "3 montaditos de lomo" apenas llega a los 3 segundos, 5 si lo haces con caligrafía mozarabe. Aunque lo mejor no fue lo mucho que tardó en escribir la comanda sino lo poco que tardo en volver para preguntarnos que era lo que le habíamos pedido. A mi personalmente, me entraron ganas de pedirle la libreta para ver que era lo que había estado escribiendo antes, cosa que no hice por temor a encontrarme un dibujito de alguno de nosotros por que si no no me explico ¡¡¡que (me vais a perdonar la expresión) LECHE era lo que había escrito antes!!!. Como punto gracioso, imaginaros la cara que se nos quedó a nosotros.
Casi tres cuartos de hora después nos sirvieron los tres montaditos. Tres Cuarto de hora, si señores, por una vez en la vida no estoy exagerando lo mas mínimo, tres cuarto de hora, 45 minutos en los que ningún camarero apareció por la terraza ni para dar un recado. Yo, que he trabajado en este oficio durante muchos años, suelo fijarme en detalles que la gente no se fija, como por ejemplo, que en esos 45 minutos, no se sirvió nada, ni entro ningún cliente al bar, es decir, no se tomaron comandas nuevas que tuvieran ocupados a los camareros, si no se estaba sirviendo bebida, y la comida tampoco salia, ¿¿Que hizo el personal de este local en esos 45 minutos?? Echaron un partido de fútbol sala??
Cuando por fin aparecieron los dichosos montaditos, por llamarlos de alguna manera, nos encontramos con lo siguiente. Pan, un mini bollo de estos que vienen precocidos para terminar de hacerlos en el horno, crudo, un filete de lomo casi inexistente y frío, y una hoja de lechuga sin lavar, todo frío Ya he dicho antes que la cocina del Santa barbara nunca ha sido su punto fuerte, pero antes, podías distinguir los ingredientes, ademas de servirte las tapas calientes.
Con respecto a la limpieza del local, no hay nada que decir, simplemente no existe.
Volvimos un tiempo despues con la esperanza de que los nuevos dueños se hubieran centrado un poco, pero no hubo éxito. Decir que en esta ocación los resultados fueron casi tan malos como los primeros. Siento comunicarles que sobre este local no escribiremos mas, por la sencilla razón de que no volveremos a ir BAJO NINGUN CONCEPTO.
Resumiendo, no os recomendamos ir a la Sidrería Santa Barbara, mal servicio, mala cocina, mala limpieza.